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Suzuki Motor de Colombia Invirtiendo en innovación y tecnología

La imagen nos muestra una de las dos líneas de ensamble que tiene Suzuki en su planta, mientras son armadas las GN 125, el modelo más vendido por Suzuki en nuestro mercado.

Noviembre 26 de 2014
Texto y fotos: JCP

 

En 1998 visitamos por primera vez la planta de Suzuki ubicada en las afueras de Pereira. La experiencia fue gratificante, el orden y la limpieza enmarcaban todo un recorrido donde pudimos apreciar cómo iban tomando forma las motos.

Piezas metálicas que pasaban por diferentes procesos hasta convertirse en esos componentes que dan vida a sus motos. Partes fabricadas por proveedores locales y otras que llegaban desde el otro lado del mundo, todas se sumaban en una línea de producción que marchaba con eficiencia y armonía, donde las manos de un equipo de trabajo, conformado en su mayoría por personas de la región, le daban forma a esas motos que representarían los sueños de muchos de nosotros.


Piezas de metal que generan empleo y se transforman en las motos que mueven a miles de colombianos.

 

En ese primer recorrido nos quedó claro el compromiso de Suzuki de fabricar productos con valor para sus clientes, donde la calidad es el objetivo primordial y la premisa que buscan en todos y cada uno de los procesos, algo que se siente cuando uno se sube por primera vez a cualquiera de sus motos, gira la llave, enciende el motor y comienza a disfrutar de la experiencia de rodar en ella.

En el año 2009 Suzuki celebró el millón de motos ensambladas en Colombia.

 

A lo largo de todos estos años las visitas a Suzuki han sido frecuentes y en todas ellas hemos visto el cambio, podemos decir que hemos sido testigos del avance de esta marca que ya cumple más de 30 años en nuestro país. Estuvimos presentes cuando se inauguró su moderna planta de pintura, luego tuvimos la suerte de ver la puesta en marcha del ensamble de la V-Strom 650, moto que significó un salto importante para la marca y para el sector, al ser la primera moto de alta cilindrada, y de inyección electrónica, que se ensamblaba en el país. En noviembre de 2009 fuimos testigos del momento en que se produjo la moto número un millón y hace poco volvimos a la planta de Suzuki para descubrir sus últimas novedades, junto con el lanzamiento de su nuevo scooter de 110cc llamado Let’s.

Let’s, así es como se llama el nuevo scooter que llegará pronto a las vitrinas de Suzuki.

 

Cada vez que tenemos la oportunidad de recorrer la planta de Suzuki es una experiencia maravillosa, donde sucede frente a nuestros ojos la magia de ver cómo un montón de piezas y materiales se transforman en estas máquinas de dos ruedas que tanto nos apasionan, y la última visita no fue la excepción. Con una inversión que este año ha llegado hasta USD$ 5,5 millones de dólares, cifra que esperan duplicar para el próximo año, las sorpresas no se hicieron esperar, comenzando por una celda robótica de soldadura TIG-MAG, donde pudimos ver cómo se convierten en tanques de combustible y en los silenciadores de las motos, lo que poco antes eran simples láminas metálicas. El proceso es de una gran perfección y para 2015 estará complementado por un brazo robótico que garantizará una mayor productividad y calidad.


Proceso automatizado de soldadura TIG-MIG elaborando un silenciador de una VIVA R.

 

Después de recorrer toda la línea de ensamble y ver cómo tomaban forma ante nosotros unas hermosas DR 650, llegamos al final del proceso y pudimos ver en acción otra de las novedades que Suzuki incorporó hace poco, el banco de pruebas para frenos ABS, un equipo ubicado en el área donde se revisan todas las motos terminadas, cuya función es ensayar el sistema de frenos antibloqueo que incorporan motos de reciente generación como la última versión de la V-Strom 650, garantizando así a los clientes que dicho sistema funcionará a la perfección en cada una de las motos que cuentan con este sistema y que salen de la planta de Suzuki.
 


Una V-Strom 650 pasa por el proceso de ensayo de sus frenos ABS en el nuevo banco de pruebas para este tipo de frenos con sistema anti bloqueo.

 

Siguiendo el recorrido llegamos hasta una máquina inmensa, que lucía impecable, esa era otra de las sorpresas que Suzuki nos quería compartir en esta visita, se trataba de una inyectora de plástico de última generación, como nos lo explicó el encargado de esta nueva área. Este es un equipo que les ha permitido diseñar y fabricar nuevas piezas para las motos, brindándoles la posibilidad de evolucionar los modelos localmente, como lo hicieron con la última versión de la GS 150R, moto que incorporó varias partes plásticas que fueron desarrolladas desde cero en la planta de Suzuki, comenzando por el diseño de las piezas, siguiendo con el desarrollo de los moldes, hasta llegar a la producción final.


Aquí vemos la GS 150R cuyo carenado y aletas laterales del tanque fueron diseñados y producidos en la planta de Suzuki gracias al nuevo departamento de inyección de plásticos.

 

Pero las sorpresas no terminaban ahí, al final nos llevaron hasta un cuarto insonorizado que contiene un laboratorio de emisiones, el cual pudimos ver en funcionamiento. El primero de su clase en nuestro país capaz de simular las emisiones contaminantes de una moto en condiciones reales de uso. El objetivo de este equipo de última tecnología, es poder garantizar que cada uno de los modelos que salen de la planta de Suzuki cumpla las normas ambientales, generando las mínimas emisiones contaminantes y haciendo un uso más eficiente del combustible.


Una GS 500 es probada en el nuevo laboratorio de emisiones, único en el país donde se puede simular las emisiones contaminantes de una moto en uso.

 

En uno de los mejores momentos que vive el sector de la moto en Colombia, es gratificante ver como Suzuki se fortalece, invirtiendo en tecnología y en innovación, al mismo tiempo que se prepara para afrontar los desafíos que le depara el futuro, incorporando nuevos procesos de producción, diseñando y evolucionando sus motos con talento local, lanzando nuevos modelos y siempre fiel a la premisa que los ha mantenido como la marca preferida por muchos colombianos, la calidad por encima de todo.

Algunas cifras

La planta de Suzuki, ubicada en las afueras de Pereira está en capacidad de producir 320 motos al día en un solo turno de trabajo. Aquí vemos motores listos para ensamble.

 

En la actualidad la planta de Suzuki está en capacidad de producir 80.000 motos anuales trabajando en un solo turno, cifra que está muy cercana a su aprovechamiento actual que está en un 92%, con un estimado de ventas para este año cercano a 74.000 unidades, de las cuales muchas serán exportadas a otros mercados, campo en el que son muy fuertes a nivel de la región.

Suzuki emplea a 935 personas, de las cuales 360 conforman el equipo que trabaja en la planta en las áreas de ensamble, producción, calidad, ingeniería y planeación.

La moto más producida por Suzuki es la GN 125 con un 20% de participación.

Hasta septiembre de 2014 Suzuki había vendido 55.867 unidades, lo cual representa un crecimiento del 10% con respecto al mismo período de 2013 y el crecimiento en participación del mercado fue del 7%.

En 2014 se realizó una inversión de USD$ 5,5 millones y la misma cifra se invertirá en 2015, dinero que se usará para compra de maquinaria, investigación, herramienta e infraestructura.


Álvaro Cárdenas es el favorito de Suzuki para quedarse con los títulos nacionales en 250 y 450cc expertos.

 

Suzuki y Shells

Alianza que domina en Motocros

El pasado domingo 30 de noviembre se disputó en Antioquia, más exactamente en Girardota, la final del Campeonato Nacional de Motocross, ese día las motos amarillas del Team Suzuki Shell serán protagonistas en todas las categorías en las que participan.

Hace unos años era difícil ver una Suzuki compitiendo en el nacional de motocross, pero con la alianza firmada en 2012 entre Suzuki Motor de Colombia y la marca de lubricantes Shell, arrancó un proyecto ambicioso para dominar en esta modalidad y los frutos ya saltan a la vista.

El poderío de Suzuki y Shell en motocross es incuestionable, son seis de ocho categorías en las que participan sus pilotos y en todas tienen opción a quedarse con el título, liderando con propiedad en cuatro de ellas, con el piloto de Risaralda Álvaro Cárdenas como el indiscutible protagonista del certamen al ser quien comanda las dos clases élite, 250 y 450cc expertos. Pero el escuadrón amarillo también pone las reglas en la categoría femenina con Pamela Pantoja, corredora del Valle que ha dominado a lo largo de la temporada y lo mismo se puede decir de José Luis Ibarra, que está al frente en la categoría Open, representando al Putumayo. Luego están los pilotos John Ángel Jaimes y Hermes García, de Valle y Risaralda respectivamente, el primero disputando el título en 85cc mini y el segundo en 85ccA.

Pero no son solo estos seis pilotos son los que conforman el escuadrón amarillo, son muchos los corredores que en estos dos años se han subido a las motos de Suzuki, incentivados por el gran apoyo que les brinda la marca, de la mano de Shell y Pirelli. Marcas que han logrado conformar un equipo ganador, uniendo sus fortalezas en pro de un deporte que cada vez vuela más alto en nuestro país.

 

Ya saben, este domingo el plan es ir a ver Motocross en Girardota, en una final que promete reñidísimas carreras en todas las categorías y donde las motos amarillas van a venir con todo a buscar esos seis títulos.

El amarillo es el color que predomina en el motocross nacional con un gran número de pilotos que cuentan con el apoyo de Suzuki, Shell y Pirelli.

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